Hace algún tiempo, cuando comencé a tuitear y postear en facebook (sobre todo observar tuiter) diariamente. Conocí un mundo que no es fantástico, pero que lo parecía mucho.
Muchas personas son censuradas, incluso, por sus mismas causas. Leía alguna vez a un economista muy reconocido (incluso por mí) le preguntaban en una forma u otra, cuál era la salvación de la economía y la sociedad en el mundo. Él contesto con precisión:
Toma tu causa y lucha por ella.
Primero, porque el escoger una lucha es ya de por sí una serie de implicaciones muy complejas ante las diferentes posturas que un ser humano debe tener cuidado de traicionar. Segundo y meramente enunciativo, porque escoger más de uno significa ser un ente social (con todo lo que ello implica) que se ha definido como un “cuidador” de las “cosas correctas” (un defensor que a mi parecer, existe solo para quien las defiende).
Una vez que comencé a leer tuiter, pensaba que la sociedad (en tuiter) era una mierda aguada y punzante. Ahora no lo creo. Tuiter me ha dado la posibilidad de contemplar la sinceridad de un mexicano que es capaz de tomar una causa y defenderla, sin que por ello deje de PENSAR en el todo.
Cosas sucedieron al mismo tiempo, mis identidades que con tanto celo cuidaba, mis miedos y temores, comenzaron a agudizarse, tanto, que sentí (al igual que muchos tuiteros a los que sigo) que era preciso sincerarse con uno mismo en voz alta, para poder después generar las cosas más sublimes que no había visto en mucho tiempo.
Pensaba en lo impresionante que podía llegar a ser la libertad (sí, ya sabemos cómo va eso del libertinaje) la libertad es poder denunciarte a ti y a mí. Denunciar todos nuestros crímenes, que día a día cometemos pero que como somos un ente social, debemos ocultar.
Me di cuenta que para poder autentificar una nula personalidad era necesario desnudarla y contemplarla, al menos un momento, ver cómo sucede y demás.
Eso tiene un gran precio, siento que por ahora me sobra un poco de insolencia y puedo pagar aunque sea una membresía corta. NO HAY PEDO.
Soy consciente de lo que se publica en mi Facebook, tanto, como me lo permite leer las cosas que leo diariamente en tuiter.
Diariamente, soy testigo de que mexicanos SOMOS capaces de crear una estación espacial y por la noche engañar a nuestras novias (esposas no) diariamente soy testigo de que un “don nadie” puede tener miles de seguidores y por las tardes estar vendiendo refrescos en un Oxxo.
Diariamente soy testigo de la grandeza de la humanidad, que más que atacar una causa como el feminismo, o la discriminación (no concibo un mundo sin discriminación) han decidido ser simplemente MORTALES. Sí, de esos que morirán sin ser los hombres del milenio. Porque, después de todo, cuál es la insistencia en dejar de ser humanos para convertirse en dioses? o simplemente en seres distinguidos.
Confirmo día a día que no quiero ser una persona distinguida (sin que por ello sea yo una MALA PERSONA –no sabría decir qué hace a una persona mala, de una buena, alguno de ustedes sí?)
Creo en los valores, en la ética y en todo lo POLÍTICAMENTE Y SOCIALMENTE CORRECTO. COMO MUCHAS MILLONES DE PERSONAS QUE SE PRECIAN DE SER INTELIGEENTES lo comprenden. Y lo creo porque parece ser que cada día lo comprendo mejor y he sido testigo de que entre más lo comprende la humanidad, se vuelve más atrevida.
Atrevida para quien? Para sí mismo. Es políticamente correcto que el título de una novela de García Marquez lleve por título “Memorias de mis putas tristes” es políticamente incorrecto que yo diga “Memorias de mis putas tristes” para divertirme (para qué si no? Gabriel lo habrá hecho para no divertirse?), en vez de tener una aplicación conectada a las noticias de CNN. Pero decidí que quiero divertirme y no llorar. Finalmente, uno tiene para sí lo que quiere.
Me llena de tristeza que mis amistades en fb me quiten de su Time Line, pero pienso en las veces que reímos y quee discutimos y digo “me conocen, los conozco, sé qué soy y sé que saben la persona que les toca y les ha tocado ver” no me considero una mala persona.
Todos tenemos derecho de decir lo que se nos pegue en gana y todos tenemos derecho a señalar lo que nos parece incorrecto e incluso tomar acciones. Por supuesto que las tenemos y por supuesto que no. Todo depende de qué tan capaces seamos de asumir las consecuencias de nuestros actos.
A mí honestamente me desagradan muchas cosas de las que soy partícipe. Esta vez, al igual que algunos mexicanos que atiendo (tuiteros, muchos de ellos y además menores que yo) decido postear lo que me nace, sea copiado, meticulosamente planeado o improvisado instintivamente.
Sinceramente no me siento triste. He pasado últimamente por cosas dolorosas que a mí me importan enunciativamente. Cosas terribles como un despecho, un desprecio, la muerte, un despido, una mala jugada de quienes defienden las buenas jugadas y así.
Quiero celebrar la vida, con sus humores tristes, alegres, ácidos, etc. Quiero un mundo en el que pueda tener un ingreso fijo siendo un genio y minutos más tarde ser ese Cesar que siempre había querido ser y que sentía que era políticamente incorrecto ser. Porque… aquí entre nos, se vale.
Qué se vale?
Se vale que una chica en tuiter trabaja de asistente administrativo y hace bien su trabajo, no se mete con nadie mientras trabaja y tiene una vida bien con su novio, le es fiel y tal (hablo superficial y consciente al mismo tiempo). Y al mismo tiempo es capaz de escribir las cosas más misóginas del mundo, porque ello pone en evidencia la consciencia humana. Ese despertar divino que progresivamente sucede sirviéndose de aquello que lo ha reprimido por siglos: la sociedad [red social]
Se vale to’o (como dice aquella canción misógina de aquel grupo misógino que a tantos agrada).
Aquí se vale todo y me doy gracias por vivir en una época HUMANA en la que cada vez es más posible que se valga. Y por qué se vale? POR QUE VALE LA PENA. PORQUE EN EL HACERLO, LO VALE PARA LA PERSONA QUE LO EJECUTA. YO CREO QUE ES TIEMPO DE VOLTEAR ARRIBA EN VEZ DE ABAJO, ASUMIENDO QUE NUESTRO PAPEL ES EL DE SER SERES HUMANOS, COMPLETAMENTE IMPERFECTOS, BELLOS. YO CREO QUE ES TIEMPO DE DEJARLE A DIOS SU PAPEL Y NOSOTROS TOMAR LO QUE NOS FUE DADO: LA HUMANIDAD.
No me creo estúpido, nunca lo he hecho. Nietzche (ponga “en vez de” el nombre de su escritor, sabio o trovador favorito) no se lo creía (aunque algunos sí lo creamos de él) y sin embargo dejó (creo que muy a su pesar) de ser ordinario.
Por qué ser ordinario?
Porque ahora sé que ESO PRECISAMENTE es por lo que todos luchamos cada día. LUCHAMOS POR NUESTRO TRABAJO (primera censura) POR UN AMOR (segunda censura) POR NUESTRA REALIZACIÓN (censura inventada por un idealista, como muchos, como todos) POR NUESTRA FAMILIA (censura inexorable) POR NOSOTROS MISMOS (pero justo aquí pregunto: quiénes somos?)
Somos misóginos, somos putos, somos gays, heterosexuales, cursis, pendejos, pobres y ricos, analfabetas e ignorantes, crédulos y cabrones, temidos y miedosos, y un largo etc. Todo eso somos, me cae de madres que me consta. Yo no me encabrono, porque no discrimino, por eso señalo.
Entiendo que mi papel en el mundo no está dictado por la defensa de causas ajenas (que sé que son propias, lo sé) mi papel en el mundo está dictado por mi causa, que puede ser tan estúpida como pretender tener la atención de mis amistades, tan sólo un par de milenios resumidos en un segundo, o querer procurar un mundo de negocios con ética, profesionalismo y compromiso. Entiendo mi papel, como entiendo lo que puedo o no sacrificar por él.
Soy todo lo que existe en Facebook o tuiter? La verdad es que ni yo mismo lo sé. Lo único que creo ahora, es que haga lo que haga, valdrá para unos y para otros. Porqué en Facebook y no en tuiter? “Y porqué no?” como he oído decir A TODAS LAS PERSONAS QUE CONOZCO EN EL MUNDO, MÍ MUNDO.
Porque mi Facebook es lo que yo quiero que sea cuando quiero que sea, no es un Facebook del Cesar para los demás. Hay muchos tuiteros a los que sigo, que aún cuando son cabrones en su tuiter, tienen un Facebook “normal”. Yo quiero plasmar lo que me pasa en mi Facebook, porque ahí está la gente que me importa, no millones de seguidores a los que no les importa quién soy (y que sin embargo conoceré si algún día me vuelvo tuitsar) Algo así como la vida en el teatro.
Saber que un día morirás y que probablemente te irás al infierno (sí, ese infierno que todos conocen de una u otra forma y con el que ILUSTRO) no está mal. Creo que nacimos para irnos al infierno todos. Será mejor que en vida me de la vida de cielo que quiero. (Pregúntame amor, te diré que tú tampoco tienes salvación. Te quiero)
Creo que el sistema lo construimos todos. Nadie escapa a él, porque justamente es el sistema el que es versátil, no nosotros. Por qué? Porque lo hacemos todos.
Dime, hace cuanto que no puedes decir que estás libre de alguna culpa? (otra vez la eterna y trillada plática sobre el sistema) Lo estás? por favor, te lo ruego, arrójame la primera piedra, te miraré con cinismo. El cinismo con el que ven ellos, los nóveles, los hombres (y mujeres) del milenio.
Lo anterior no es una provocación, la provocación viene desde atrás, desde mucho atrás… es una lucha perdida hace milenios que la necedad humana quiere luchar. Lo que no sabe, es que luchar contra ello es luchar contra sí mismo.
Quieres que acabe? (no soy emo) porqué no comienzas por ti? Porque no simplemente te cruzas con una espada, la de Damocles sería un PRIMER Y ÚNICO BUEN INTENTO.
[Ahora escúchame bien pinche insecto misógino, te prohíbo que vayas al estadio a ladrar tus ofensas a gente que no te conoce, que juega por su propia carrera, te prohíbo que insolentemente critiques a una sociedad que no te preguntó si lo está haciendo bien. Me oyes? Estúpido mil veces, te condeno al infierno, pues qué creías? Que en el futbol o en la masividad todo se vale? Pendejo! Tienes el mismo derecho de pisar el cielo que el indigente que te gritaba groserías mientras tú te cruzabas la calle y lo ofendías o le temías en silencio.]
No me burlo de las ideologías, de los derechos humanos, me río de lo que en el intento hace la humanidad por la evolución. O ya se te olvidó cuando crecías y maldecías una causa que al día siguiente era condenada por otra “más cool” para ti?
Me burlo de mí mismo, de cuando fui ayer y me burlo del Cesar que soy ahora porque mañana me odiaré y me amaré encabronadamente, porque creo en mí. Creo en mi causa (esa que no te importa aunque te la diga, te la explique y te convenza) Creo en mis alabanzas que son legítimas y creo en mis maldiciones cuando son igualmente legítimas.
Te quiero y me duele que te vayas, lo sabes. Pero a pesar de los pesares, esto es una red social, no estoy preparado para tener una, porque entiendo que las cosas públicas no deben ser honestas.
Te quiero y me duele no poder ser más una edición, una postproducción de mi persona.
Por ello, no solo he renunciado a algunos empleos (como tú, como todos) sino que ahora estoy (quizá por algún tiempo) dispuesto a ser honesto conmigo, porque entiendo que al igual que yo hay GENTE y esa gente es mi cómplice. Démosle (acá entre nos) el chance de divertirse en vez de llorar, al menos, un nanosegundo que lleva leer mi próximo post.
Olvídalo, olvídame, olvídate. Aquí lo importante es olvidar lo trivial. No recordarlo. No te encabrones.
Palabras faltan, mejor una imagen. Te gustó la de Luis Miguel? Mírala bien. Es un buen hombre, ha cometido crímenes y ha cometido honrosas acciones. Todos hemos decidido llamarlo “El Sol” o “LuisMirrrrey”. Te lo regalo.
Con amor, con profundo amor [compasión, y qué otra cosa si no?]
Post datas:
Sin revisión de ortografía
Sin revisión de gramática
Sin edición
Sin vista preliminar
Para ti
Para mí
Para la posteridad
Para ser usado en contra de quien sea
Pese a la innecesidad
Pese a la gratitud
Pese a la esterilidad
Conmigo
Contigo
Por si hacía falta o por si no
Para la réplica que a partir de ahora no revisaré
Hacia el infierno
Todos, juntos, llenos de amor, de causas, de razones y de espejismos, de ilusiones y de vicisitudes.
En todos
Soy un copión
Soy troll
Soy tu amigo
No lo decido yo y siempre lo decido yo
Me contradigo y así debe ser
¿realmente eres TODO y únicamente LO QUE TU FACEBOOK DICE QUE ERES? Me agradezco el permitirme SER más allá
Con todo el derecho, con todos los derechos
[sic]
Gracias.